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sábado, 9 de noviembre de 2024

Crisis Climática y Respuesta Popular


El reciente temporal que azotó España, uno de los fenómenos de DANA más severos del siglo, ha dejado un saldo devastador, con 215 víctimas mortales y miles de damnificados en comunidades como la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. Sin embargo, en medio de esta emergencia, ha surgido una movilización espontánea y organizada de ciudadanos comunes, que junto a los equipos de rescate oficiales han demostrado la capacidad de la sociedad para apoyarse mutuamente en momentos de crisis. El compromiso de estos voluntarios, que en muchos casos permanecen anónimos, ha sido vital en labores de rescate, apoyo logístico y asistencia a los vecinos afectados, destacándose como un factor crucial en la recuperación.

El despliegue de recursos humanos incluye no solo a los 1.700 bomberos, 6.700 efectivos militares y 6.000 agentes de cuerpos policiales, sino también a una red de voluntarios locales y vecinos que, organizados de manera autónoma, han ofrecido apoyo en las zonas afectadas. Estos ciudadanos se han encargado de tareas que van desde la limpieza de viviendas inundadas hasta la distribución de alimentos, agua y medicinas, mostrando un nivel de solidaridad y compromiso social que va más allá de lo que pueden cubrir las intervenciones oficiales. Esta organización espontánea y desinteresada revela el poder del apoyo mutuo y el valor de la acción colectiva en condiciones adversas, reforzando la capacidad de las comunidades para enfrentar juntas las consecuencias de una catástrofe.

Esta respuesta comunitaria pone de relieve la inequidad estructural que se observa en las políticas de emergencia, donde los recursos del Estado y el capital tienden a movilizarse de manera lenta o insuficiente, dejando a las comunidades vulnerables en manos de sus propios esfuerzos. Mientras las ayudas institucionales se ven afectadas por demoras y trámites burocráticos, son los trabajadores, vecinos y voluntarios anónimos quienes han asumido el peso de la recuperación. Así, esta respuesta popular es un acto de resistencia colectiva ante la insuficiencia de un sistema que no prioriza el bienestar de la población frente a la protección de activos materiales.

En este contexto de desigualdad, la intervención de estos voluntarios anónimos no solo visibiliza las fallas del sistema, sino que desafía su lógica, resaltando que el valor real en situaciones de crisis proviene de la colaboración y la solidaridad entre personas comunes. Su esfuerzo demuestra una capacidad de organización y apoyo mutuo que contrasta con la dependencia institucional de la estructura económica en el trabajo no remunerado y no reconocido de la ciudadanía, reflejando una contradicción profunda en el sistema.

En última instancia, la crisis generada por esta DANA expone la paradoja de un modelo que se sostiene en el trabajo y la solidaridad de la sociedad para enfrentar los momentos de emergencia, pero que históricamente falla en ofrecer garantías equitativas a esos mismos actores. La labor de los equipos de rescate y la red de voluntarios anónimos demuestra que el auténtico valor social radica en la acción colectiva de quienes, sin esperar reconocimiento, arriesgan su bienestar por la protección de su comunidad.

 

Israel López Marín

Noviembre de 2024


jueves, 8 de agosto de 2024

La fractura social en Reino Unido: Un fracaso de las políticas de convivencia


Los recientes disturbios de extrema derecha en Reino Unido representan un evidente fracaso de las políticas de convivencia y una estrategia deliberada para fracturar la sociedad. Estos episodios de violencia antiinmigrante, que han arrasado el país en los últimos días, destacan la incapacidad de las políticas actuales para promover la integración y la cohesión social. Estos disturbios, que comenzaron como protestas antiinmigración organizadas en redes sociales, rápidamente degeneraron en ataques violentos contra edificios públicos y enfrentamientos con la policía.

En Plymouth, una multitud enfurecida causó estragos, dejando a varios agentes de policía heridos. En Rotherham y Tamworth, agitadores incendiaron hoteles que albergaban a solicitantes de asilo, poniendo en peligro a quienes buscaban refugio. Estos actos violentos, impulsados por una campaña de desinformación antiinmigrante, reflejan la creciente retórica antimigrante que ha permeado en el país en los últimos años. Estos eventos son un claro ejemplo de cómo la desinformación y el odio pueden desestabilizar comunidades y poner en peligro la convivencia.

El primer ministro Keir Starmer, en su primera crisis desde que asumió el cargo, ha condenado estos actos como "matonismo organizado y violento". Sin embargo, su liderazgo será puesto a prueba en cómo maneje la respuesta a estos disturbios. Starmer presidió su primera sesión COBRA, una reunión de emergencia de los organismos nacionales y los poderes del Estado, para debatir la respuesta a los desórdenes. La violencia estalló tras un ataque con arma blanca en Southport, donde murieron tres menores. La extrema derecha aprovechó este trágico incidente para difundir desinformación y movilizar protestas antimusulmanas y antiinmigrantes. La policía ha confirmado que el sospechoso no era inmigrante, desmintiendo las falsas afirmaciones que alimentaron la violencia.

Estos disturbios subrayan cómo la retórica de odio y la desinformación pueden desestabilizar comunidades y poner en peligro la convivencia. La respuesta de figuras políticas como Nigel Farage, quien condenó la violencia, pero criticó la "fractura de nuestras comunidades" debido a la inmigración, refleja una narrativa que solo agrava las tensiones. Esta narrativa de odio y división ha encontrado un terreno fértil en la creciente retórica antimigrante del país.

La decisión de permitir que figuras de extrema derecha como Tommy Robinson regresen a plataformas como X, donde continúan propagando mensajes de odio, es igualmente preocupante. Esto ha permitido que sus peligrosas y divisivas propagandas lleguen a millones de personas, exacerbando la situación. Joe Mulhall, director de investigación de Hope Not Hate, una organización benéfica contra el racismo y el fascismo con sede en el Reino Unido, declaró que el regreso de Robinson y figuras similares a X ha "dado lugar a que los simpatizantes de la ultraderecha puedan llegar de nuevo a millones de personas con su propaganda peligrosa y divisiva".

El primer ministro Starmer ha reafirmado su postura, condenando los actos de violencia como "vandalismo de ultraderecha". Sin embargo, figuras influyentes como Elon Musk han avivado aún más las llamas, sugiriendo que "la guerra civil es inevitable". Este tipo de declaraciones irresponsables solo sirven para inflamar las tensiones y añadir más combustible al fuego de la división social.

Los disturbios recientes no solo revelan un fracaso en las políticas de convivencia del Reino Unido, sino que también ilustran cómo la extrema derecha ha explotado estos fallos para dividir y fragmentar la sociedad. Es imperativo que el gobierno adopte medidas firmes para abordar las raíces de este odio y trabajar hacia una verdadera cohesión social. Esto incluye no solo la condena enérgica de la violencia y la retórica de odio, sino también la implementación de políticas que promuevan la integración y el entendimiento intercultural, combatiendo la desinformación y fomentando una narrativa de unidad y respeto mutuo.

 

Israel López Marín

Agosto de 2024

martes, 9 de julio de 2024

La crisis de Derechos Humanos en los campos de Murcia


El capitalismo vuelve a mostrar su lado más cruel, afectando a los más vulnerables. Recientemente, se ha descubierto un alarmante caso de semiesclavitud en los campos de Alhama y Lorca, en la Región de Murcia, que ha llevado a la detención de decenas de personas por explotación laboral.

1. Detenciones masivas por explotación laboral: El 24 de junio, la Policía Nacional arrestó a 46 personas en dos explotaciones agrícolas de Alhama de Murcia y en la pedanía Lorquina de La Hoya. Se descubrió una red que captaba personas en situación irregular para trabajar con documentos falsos y en condiciones laborales abusivas, prácticamente esclavizando a las jornaleras.

2. Delitos graves: Los detenidos enfrentan cargos por falsedad documental, usurpación de identidad, violación de derechos laborales, favorecimiento de la inmigración ilegal y varias infracciones a la Ley de Extranjería. Además de explotar a los trabajadores, esta red cometía un importante fraude contra la Administración.

3. Doble beneficio fraudulento: Los responsables de las empresas contrataban a personas sin permiso de residencia para trabajar en fincas agrícolas, utilizando documentos de otras personas que sí tenían permiso. Esto les permitía obtener ingresos de los trabajadores irregulares, mientras que los que prestaban sus documentos obtenían ayudas y prestaciones sin trabajar.

4. Operativo policial y acusaciones: Durante el operativo, se arrestó a 19 personas acusadas de violar derechos laborales y favorecer la inmigración ilegal. También se detuvo a otras 27 personas, trabajadores de las ETTs en situación irregular, por diversos delitos. Uno de los principales responsables fue detenido en Sevilla, y la investigación sigue abierta para identificar a otros implicados.

5. Reacción y reflexión: Este grave episodio ha generado una fuerte reacción de la izquierda, que denuncia el silencio de la clase dominante ante estos abusos. Este caso nos obliga a reflexionar sobre las desigualdades y condiciones inhumanas que persisten en el mundo laboral, especialmente en la agricultura, donde los trabajadores más vulnerables son explotados.

Este caso pone de manifiesto la brutal realidad de la explotación laboral en el sector agrícola. Es una llamada de atención urgente para que tanto la sociedad como las autoridades tomen medidas efectivas contra estas prácticas inhumanas. No podemos permitir que la explotación y la injusticia sigan siendo la norma para los trabajadores más vulnerables. Debemos luchar por un sistema que garantice los derechos y la dignidad de todos, independientemente de su situación migratoria o socioeconómica. Solo así podremos construir una sociedad más justa y equitativa.

Israel López Marín

Julio de 2024

lunes, 1 de abril de 2024

El costo humano de la escalada bélica: El sufrimiento de las clases populares frente a los intereses oligárquicos

La reciente decisión de Pedro Sánchez de proporcionar "ayuda" militar a Ucrania en su conflicto con Rusia ha encendido las alarmas, dejando en claro que son las clases populares quienes soportan el peso más pesado en los conflictos armados. Esta medida, presentada bajo el disfraz de la solidaridad, no es más que un reflejo de la brutal realidad: las élites oligárquicas, impulsadas por sus intereses económicos imperialistas, continúan enriqueciéndose a costa de la vida y el sufrimiento de las personas comunes.

Es esencial comprender que son las clases populares quienes pagan el precio más alto en cualquier conflicto armado. Son ellas las que sufren las devastadoras consecuencias, mientras que aquellos en el poder, protegidos por su riqueza y privilegio, permanecen relativamente indemnes. Detrás de cada proyectil lanzado y cada explosión, hay vidas destrozadas y comunidades enteras desplazadas, pero para la élite oligárquica, esto es simplemente un costo aceptable en su búsqueda de poder y ganancias.

Es fundamental reconocer que la guerra es un negocio lucrativo para aquellos que se benefician de la fabricación y venta de armas. Mientras tanto, las clases populares son relegadas al papel de víctimas y sacrificadas en el altar de la ambición y la codicia de unos pocos. Este ciclo de violencia perpetuada por la élite oligárquica es una manifestación cruda del imperialismo económico que prioriza los intereses de unos pocos sobre el bienestar de la humanidad en su conjunto.

En lugar de alimentar esta maquinaria de destrucción, debemos buscar alternativas que prioricen la paz y el bienestar de las personas. La diplomacia y el diálogo deben ser nuestras herramientas primordiales para resolver conflictos, en lugar de la violencia y la guerra. Es hora de desafiar el status quo impuesto por la élite oligárquica y trabajar hacia un mundo donde todas las personas, especialmente las clases populares, puedan vivir libres del temor y la opresión impuesta por el imperialismo económico.

Por tanto, la escalada bélica impulsada por la élite oligárquica solo sirve para exacerbar el sufrimiento de las clases populares, mientras ellos continúan acumulando riqueza y poder a expensas de las vidas humanas. Es hora de detener esta maquinaria de destrucción y trabajar juntos hacia un futuro donde la paz y la justicia sean accesibles para todos, no solo para unos pocos privilegiados.

 

Israel López Marín

Abril de 2024

 

 

 

 

 

lunes, 26 de febrero de 2024

SOLA - Antolín Pulido

 



SOLA

No mires mi moratón,

eso, eso apenas es nada.

Esa bofetada que me deja sorda.

Eso, eso apenas es nada

El zumbido de después del tortazo escuchando sus insultos.

 Eso, eso apenas es algo.

 

Los rituales de desprecios diarios y el sentido de culpa del maltrato.

Eso, eso es mucho.

El miedo que paso cuando oigo sus llaves abriendo la puerta.

Eso, eso es mucho.

El horror de sentirme examinada en todo.

Eso, eso es mucho.

Mis nervios cuando llegan las visitas.

Eso, eso es mucho.

 

Y le digo:

¡No, no grites, que vas a despertar a los niños!

¡Por favor cariño no me pegues, por favor!

¡Perdóname por lo que sea, pero perdóname!

Silencios que gritan, pero no digo nada,

Sólo quiero desaparecer y no despertar.

Y me grita:

¡No vales nada!

¡No sirves para nada!

¡Que te calles! ¡Que estoy hablando yo!

¡Es por tu culpa!

¡Puta!

Sus puñetazos, ya apenas me duelen

Sus gritos, ya apenas los oigo,

Sus patadas, ya apenas me hieren.

Pero sus ojos de odio me siguen dando miedo.

Pero sus silencios, me siguen dando pánico.

Pero su olor me sigue dando terror.

Pero sus caricias me siguen dando espanto.

 

Vómito de miedo y horror.

Cada vez me odio más.

Cada vez soy más pequeña

Cada vez me siento más nada,

más nadie.

No tengo ánimos ni para morir.

 

Antolín Pulido

Febrero de 2024

domingo, 28 de enero de 2024

Gente Sucia (Urbi et Orbi) - Antolín Pulido

 



GENTE SUCIA

Urbi et orbi

 

Paseo por calles desiertas de corazones

Aceras sucias, cómo quien las escupen

Edificios feos llenos de carteles prostitutos

Paseo entre gente con publicidad tatuada en la ropa

Algunos con los ojos puestos y otros en los bolsillos

Calles y calles sin sonrisa alguna

Viejecitas arrastrando carros de migajas

Algún perro esperando morir en un rincón de morir

Carteles llenos de colorines superpuestos

Felicidad en alquiler

Puertas que no dicen nada

Ventanas sin voluntad de viento

Asfalto cris como espejo de lo que le rodea

Transitan resignaciones arrastrando los pies

Los serviles cumpliendo sus juramentos de sumisión

Calles con nombres de asesinos

Calles con nombres de santos castradores

Nichos de esclavos neutros y apolíticos

Aparcamiento de ancianos

Colegios lobotomizadores con ventanas tristes

Parques con plantas huérfanas de naturaleza

Gente y gente, con cara de gente

Estulticia endogámica arrastrando tradiciones capadoras

Todos corriendo para no llegar tarde a lamer culos

Todos corriendo para comprar humo de colorines para intoxicarse

Señales de tráfico, marcando direcciones

Balcones con blasones de los señoritos

Coches con pestilencia a incultura y ostentación

Incultos gritando su ignorancia

Rebaños que van y vienen, y balan cuando lo dice el amo

Barrios pobres, barrios ricos, barrios con fronteras y aduanas

Calles estériles de olor a perfume de empresas tóxicas

Borregos tóxicos estornudando virus del miedo

Niños con cara de viejos enchufados a algo

Charcos sin niños que chapoteen en ellos

Diálogos previsibles bendecidos por las televisiones

Todo llenito de marcas made in pobreza

Ya no hay soportales, solo calles cara coches o procesiones

Campanas meando su tañido por todos los lados

Camiones cargaditos de pienso de colorines

Escaparates de somas para mentes compulsivas

Gente bulímica de mierda con ansiedades compensadoras

Y dioses que calman ansiedades por hipotecas de pos vida

Iglesias con cajeros automáticos

Todo lleno de basura

Voces de basura

Comida de basura

Dioses de basura

Apolíticos de basura

Ideólogos de basura

Futuro de basura

Para la gente basura

 

Todo huele a agonía

Todo huele a plástico

Todo huele a humo televisado

Todo está muerto y nadie se ha dado cuenta

 

Antolín Pulido

15 de octubre de 2017

 

 

 

miércoles, 17 de enero de 2024

Carne para la picadora - Antolín Pulido

CARNE PARA LA PICADORA

Carne para la picadora

amasijo de trabajador

sangre para abonar su césped

bocas para vender el pienso

manos que trabajen

coños que paran

cerebros que vean televisión.

 

Carne para la picadora

corre, corre, pero en la rueda

edenes, cielos y paraísos

corre, corre más deprisa

más rápido, pero en la rueda.

 

Carne para la picadora

Niños para el colegio castrador de formación básica de sumisos

Carne para la picadora

Consumismo con espejitos de colores para niños de futuro incierto.

 

Carne para la picadora

Consumismo con hipotecas para niños de futuro certero

Carne de cañón

Carne para follarlas

Carne explotarlas

Carne paridora de mano de obra.

 

Carne para la picadora

Niños consumistas o niños explotados

Niños bendecidos por el pederasta

Divinos paraísos posmorten  para los mansos, obedientes  borregos

Vasallos sin alas que siempre creen que volar es una enfermedad

Disciplinados dóciles artos de pan.

 

Carne para la picadora

Con miles de pecados capitales de ancestros díscolos

Con miles de pecados originales y muchos finales.

 

Carne para las fieras

Carne barata para las alimañas de gustos refinados

Carne de pobre refinado pata ricos delicatesen

Carne de adolescentes para ricos y ricas sin escrúpulos

Picadoras Segadoras que decapitan cualquier brote de osadía

Picadoras inyectadoras de vacunas que previenen pensamiento.

 

Carne para la picadora

Norma de la norma antinorma, que ya está normalizada

Caos previsto, organizado y con beneficio… ¡la siempre banca gana!

Sí no los gano, los desoriento.

Sí no los regularizo, los despisto

Y no funciona, llamo a las drogas.


Carne para la picadora

Reverentes de manual

Los apacibles silencios de los cementerios

Hombres muertos que votan como buenos vasallos.

 

Carne para la picadora

Vicios enlatados

Para pobres deseosos de drogas

 

Carne para la picadora

Familia, herencia, tradición.

 

Carne para la picadora

Dioses, colegios e hipotecas.

 

Carne para la picadora

Edenes, Godotses y Loterías.

 

Carne para la picadora

Pancartas, pacifismos y proclamas.

 

Carne para la picadora

Nirvanas, edenes

Jardines y vergeles

Cielos, paraísos

Olimpos y amores con violines.


Carne para la picadora

Carne de clase media

Carne de media clase

Carne de pobre sólo para pienso de perros

Carne de sumisos

Carne normalizada

Carne certificada

Carne cebada

Carne vacunada

Con su código de denominación de origen.

 

Carne para la picadora

Modas, tendencias

Músicas y filosofías.

 

Carne para la picadora

Llora payaso

Que mi hijo quiere reírse.

 

 

 

 Antolin Pulido

8 de noviembre 2017

 

sábado, 23 de diciembre de 2023

Desarrollo Comunitario en barrios culturalmente diversos: Desafíos y amenazas en el contexto actual


El desarrollo comunitario emerge como un catalizador para fortalecer los lazos sociales en barrios de alta diversidad cultural, construyendo puentes entre comunidades diversas y fomentando la convivencia intercultural. Sin embargo, este proceso, vital para la cohesión social, se enfrenta a desafíos significativos, especialmente en el contexto actual marcado por la presencia de la extrema derecha en las instituciones españolas.

La llegada de la extrema derecha ha traído consigo la imposición de límites y barreras que afectan directamente al desarrollo de procesos comunitarios. La imposición de lineas rojas por parte de ciertos sectores políticos debilita la base misma de la democracia y amenaza la capacidad de las comunidades para abordar de manera efectiva sus necesidades y desafíos.

La convivencia y la interculturalidad, fundamentales para el desarrollo comunitario en entornos diversos, a menudo se ven socavadas cuando las administraciones públicas retiran su apoyo debido a posturas ideológicas. La falta de financiación y respaldo gubernamental se traduce en la pérdida de proyectos valiosos que podrían contribuir de manera significativa al tejido social y al entendimiento mutuo entre diferentes culturas.

En este contexto, las administraciones públicas, en lugar de ser un apoyo, se convierten en una amenaza para el desarrollo comunitario. Las políticas que limitan la participación activa de la sociedad civil, la promoción de la diversidad cultural y la implementación de proyectos inclusivos debilitan el tejido social y amenazan la construcción de comunidades resilientes.

Es esencial reconocer que el desarrollo comunitario no solo aborda las necesidades inmediatas de las comunidades, sino que también contribuye a la construcción de una sociedad más inclusiva y democrática. Abogar por la continuidad y fortalecimiento de estos proyectos es un paso crucial para resistir los embates que amenazan la convivencia intercultural y la democracia misma.

En un momento en el que la intolerancia y la rigidez ideológica amenazan con socavar los pilares de la democracia, es responsabilidad de todos nosotros abogar por el apoyo continuo a iniciativas de desarrollo comunitario. Solo a través de la colaboración entre diversos actores y el compromiso ciudadano podemos resistir y superar las amenazas que debilitan la convivencia y la diversidad cultural en nuestras comunidades.


Israel López Marín

Diciembre de 2023

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Los Niños de Palestina: El impacto invisible del conflicto

 

La situación en Oriente Próximo, específicamente en Palestina, es desgarradora y exige una respuesta urgente. Cada minuto que pasa, cientos de miles de niños y niñas se ven atrapados en medio de la catastrófica realidad que rodea este conflicto, y es nuestro deber brindar apoyo a la resistencia palestina en busca de una solución justa y duradera.

La escalada de hostilidades en Gaza es inaceptable y ha dejado un impacto devastador en los niños y sus familias. Las denuncias de graves violaciones a gran escala contra los niños, como homicidios, mutilaciones, secuestros y ataques indiscriminados contra infraestructuras civiles y servicios públicos esenciales, son inaceptables. La pérdida de vidas humanas, que supera las 5,000 personas hasta la fecha, incluyendo cientos de niños y decenas de secuestrados, es una tragedia que no puede pasar desapercibida.

La Franja de Gaza es el epicentro de esta crisis, donde más de 2 millones de personas, la mitad de las cuales son niños, enfrentan amenazas constantes a su vida y bienestar. Sin embargo, no podemos pasar por alto el hecho de que esta situación se extiende más allá de la Franja de Gaza, afectando también a Cisjordania, incluido Jerusalén Este, con un grave deterioro de la situación en esas áreas.

Es crucial recordar que, en todas las guerras, los niños son los más vulnerables y los que sufren las consecuencias más graves. La resistencia palestina es un llamado a la humanidad para poner fin a esta espiral de violencia y sufrimiento. Pedimos un alto el fuego inmediato para salvaguardar la vida de los más inocentes y vulnerables, y para permitir que llegue la ayuda humanitaria tan necesaria. Además, instamos a la liberación de todos los rehenes como un gesto de buena voluntad y un paso hacia la reconciliación y la paz.

La resistencia palestina representa la búsqueda de justicia y la reivindicación de los derechos humanos fundamentales en una región marcada por la adversidad. Apoyar esta resistencia significa apoyar la causa de la paz, la seguridad y la dignidad para todos los niños y familias atrapados en este conflicto. Cada minuto cuenta, y es nuestro deber actuar en solidaridad con aquellos que anhelan un futuro mejor en medio de la desesperación.


Israel López Marín

Noviembre de 2023

sábado, 26 de agosto de 2023

CREENCIAS, CUERPOS Y REPRESENTACIONES DE LAS MASCULINIDADES

“El resultado fue que, a partir de los años 70 del siglo XX, pero, sobre todo, a partir de los 90, se diera una valorización sin precedentes, en lo que se ha venido a denominar culto al cuerpo.”.

Martínez Guirao. “Construyendo los cuerpos ‘perfectos’”

 


Introducción.

Ente otras tantas lecciones que nos puede enseñar el deporte, y en concreto, estas recientes olimpiadas celebradas en la ciudad de Tokio, Japón, podemos destacar aquellas derivadas del manido mensaje del fair play, o “juego limpio”, deportividad… sin embargo, ningún espacio se encuentra exento del modelo de masculinidad tradicional hegemónica, capaz, como el propio capitalismo de mutar para adaptarse en cada contexto, como de permear cualquier evento. Esta proyección de una masculinidad triunfadora, portadora de una vigorizada fuerza física y de gestos rudos y agresivos ha sido el gran escaparate de un evento deportivo de gran calado internacional    En la actualidad, la visión de imágenes publicitarias, tal y como expone Martínez Guirao,[1] supone el desarrollo de modelos masculinos definidos que, sin duda, influye en la percepción corporal de los adolescentes varones y cómo estos encuentran en Internet un refuerzo de este ideal de belleza, la idea del cuerpo como realidad simbólica en el cual la sociedad y la cultura se manifiestan, y de la alimentación como hecho social total. Gestos como el del tenista de origen serbio Novak Djokovic, y sus salidas “fuera de tono”, responden, sin duda, a este modelo de idea de cuerpo, atlético, definido… a la par que, desafiante, rudo, individualista y competitivo. Modelo que destaca frente a la opción de Simone Biles, deportista de elite que decidió tomarse un tiempo de descanso para poner los cuidados en el centro de su vida.

La representación visual de la masculinidad.

Es necesario entender todo el fenómeno existente en torno al “culto al cuerpo” como un fenómeno de gran impronta en las sociedades occidentales actuales. Solo es necesario poner la televisión, o pasearse por el entorno urbano de cualquier ciudad para poder observar la cantidad de mensajes capaces de relacionar ámbitos como la belleza, la juventud, la delgadez y la forma física, con el éxito. Como en un viejo patrón de belleza heredado del mundo clásico, nos venden a modo de producto de consumo un modelo multidimensional donde convergen factores como la salud, la estética o el placer.

Es cierto que, es necesario modificar hábitos y costumbres para alcanzar una mayor salud, mayor longevidad y conseguir un envejecimiento más activo, una vez superada la vieja censura en la búsqueda de placer corporal. Sin embargo, las formas corporales han seguido la tendencia de ser exhibidas a modo de proyección de un nuevo modelo estético, que, de manera inequívoca, responde a un modelo tradicional hegemónico.

Los dos elementos claves por los que se instituye y actúa son: el lenguaje y representaciones culturales. Un ejemplo es la presión estética como forma de esta forma de violencia sexista. El cuerpo y sobre todo su culto, ha condicionado la estética a lo largo de la historia y en las diferentes culturas. No es nuevo que hoy en día en nuestra sociedad se le siga dando más importancia al cuerpo de la mujer que al del hombre. Mientras que al hombre se le relaciona con la fuerza, el vigor y el poder, a la mujer se le asocia con la belleza, el atractivo sexual y la sensibilidad. En las diversas etapas de la historia y en las diferentes culturas se han ido imponiendo y distintos cánones de belleza, y muchos hombres y mujeres se han visto obligados a seguirlos y cumplirlos, es decir lo que hoy consideramos bello y deseamos alcanzar a toda costa, difiere de lo que se consideraba bello antes, incluso no es igual en los diferentes lugares del mundo. Lo que sí tienen en común es que, en la mayoría de los casos, adaptarse a los distintos patrones de belleza ha supuesto y supone un riesgo para la salud tanto física como emocional. Por otro lado, la gran influencia que tienen sobre nosotros y nosotras los medios de comunicación y la revalorización de modelos corporales que como consecuencia pueden generar el desprecio por todo aquello que no se ajusta a los mismos, nos ha llevado a asimilar erróneamente estos cánones con el éxito tanto emocional como profesional y social. La televisión y los medios de comunicación, tienen el poder de crear valores sociales y ejercer influencia en las personas porque ofrecen definiciones, presentan modelos, promueven estereotipos y pueden ser un exponente de cambios (violencia simbólica).

El modelo de masculinidad hegemónica tradicional, se encuentra representado por un hombre blanco y heterosexual. Un modelo que actúa como el pilar ideológico de la sociedad occidental. Una sociedad que se vertebra desde el modelo económico capitalista hacia el machismo como eje de este sistema hegemónico. Este modelo, sin duda, desarrolla claras desigualdades de carácter estructural y jerárquico que relegan y discriminan a las personas en función de su género, la raza, la clase social, la sexualidad, la edad, la nacionalidad, etc., entendiendo la diversidad entre las personas como una tara, o un obstáculo para mantener el statu quo, en vez de comprenderlo desde una perspectiva intercultural capaz de aportar una dimensión basada en el establecimiento de relaciones basadas en la igualdad. Un modelo que genera desigualdad y que , por tanto, es responsable de la perpetuidad del sexismo, del racismo, la homofobia, etc., en nuestras sociedades.

Desde los estudios de las masculinidades se ha discutido que, a través de las representaciones masculinas de la televisión, el cine y los deportes, se refuerzan varias creencias respecto a los hombres tales como que son invulnerables, violentos, tienen una sexualidad descontrolada, y ante todo deben realizar actos heroicos (Kimmel, 2011[2]).

A finales del siglo XX, surge en el contexto de los estudios de género, y a través de la teoría feminista, los llamados estudios de las masculinidades con perspectiva de género. Estudios cuyo fin consistía en poder profundizar en la masculinidad, no como un concepto estático y único, sino como un constructo de carácter cultural, dinámico y diverso. Un constructo que, por tanto, es permeable a la socio-histórico culturales del contexto donde se desarrolla y, por ende, susceptible de ser deconstruido.

Es cierto que, el desarrollo de los estudios de género ha sido abordado más desde el punto de vista de la feminidad que de la masculinidad, debido en gran parte al compromiso de las compañeras feministas por el desarrollo de un campo de conocimiento propio, surgiendo una diferencia entre ambos campos de estudio en cuanto a progreso.  Través de ellos, podemos entender como el género son configuraciones de prácticas y hábitos que son construidos y transformados a través del paso del tiempo.  A diferencia del sexo, que tiene que ver con el desarrollo biológico del propio cuerpo, la masculinidad y la feminidad surgen del condicionamiento cultural del comportamiento.

Aunque existen diferentes formas de ejercer la masculinidad, la mayoría de los hombres se apropian de los ideales de la masculinidad hegemónica (Connell, 2005[3]), que básicamente consisten en una oposición a cualquier alternativa que es identificada inmediatamente como no masculina; así, los comportamientos de riesgo, la fuerza física, el estoicismo, la dureza emocional, y el papel de proveedor económico son parte del discurso dominante de la masculinidad.

El modelo que impone la masculinidad hegemónica tradicional se encuentra en una posición jerárquica de poder, no solo sobre las mujeres, sino sobre cualquier modelo de masculinidad que no encaje en ese perfil dictaminado por este modelo toxico, un sistema ideológico que sirve de burda justificación para la dominación de los hombres. Un sistema en el que aquellos hombres que actúan como cómplices disfrutan de los beneficios materiales, físicos y simbólicos de la subordinación de la mujer y de otras formas genéricas alternativas, de otras clases sociales, religiones y etnias. Un sistema ideológico, en el que la masculinidad tradicional hegemónica, a través de su representación simbólica, diseña el modo en el que las personas entenderán y experimentarán el mundo sin importar su sexo.

En este sistema de creencias, tal y como expone Martinez Guirao[4], el cuerpo masculino se vuelve el centro de atención: cómo, cuándo, dónde y qué se come, las actividades motrices que se realizan, y el tiempo libre o de ocio, se ven enormemente condicionados, si no determinados, por el cuerpo o los efectos deseables o indeseados que pueden producir sobre él. La ingesta de algunos alimentos se considera tabú porque los discursos médicos hegemónicos los califican como nocivos para la salud o porque van en contra de los cánones morfológicos ideales.

La persecución de este modelo de cuerpo físico masculino, basado en la hipertrofia muscular se encuentra sometido a una particular cosmovisión donde el gimnasio los rituales de alimentación, de entrenamiento, de higiene, de estética que giran en torno al objetivo de alcanzar un cuerpo caracterizado por la gran masa muscular. Por ello, el cuerpo se convierte en un mero objeto e instrumento donde la salud, la estética y el ocio, coexisten con relativa tensión anteponiéndose en función del contexto unos por delante de otros.

A través del artículo de Octavio Salazar[5], entender los modelos de masculinidad actuales, es entender un modelo que más bien responde a una larga tradición de hipermasculinidad que a lo largo del tiempo se ha encarnado en diferentes formas. Ese hombre que se expresa a través de una determinada estética e indumentaria, reproducida a su vez por personajes tan mediáticos como jugadores de fútbol o cantantes de moda, y que va más allá de la figura del metrosexual de hace unas décadas.

Sin lugar a dudas, este modelo de masculinidad que, pretender infundir una nueva imagen de cambio y progreso sobre el modelo imperante, solamente actúa como una mera demanda del mercado, como un producto de consumo más, en una marcada sociedad de consumo que se alimenta de los deseos individuales y de un determinado canon de belleza. Por ello, una clara evidencia de cómo el capitalismo y el patriarcado se reinventan de manera constante y de cómo el machismo absorbe a todos y a todas, marcando nuestras opciones, prioridades y deseos.

Este modelo de cuerpo de hombre que desde los medios de comunicación de masas nos intenta convencer a través de recursos publicitarios es interiorizado y deseado por los hombres, de manera consciente o inconsciente. De modo que, cuanto más se distancie este ideal de su condición física, más insatisfecho se sentirá. Pensando, de manera ingenua, que acercándose a este nuevo ideal de belleza será más sencillo poder alcanzar el éxito a cualquier nivel.  Situación que determina, de forma clara, el origen y desarrollo de la vigorexia masculina, inducida en gran medida por el uso estereotipado de la imagen del hombre para captar la atención de determinadas audiencias.

Bourdieu (2000[6]) señala, que la construcción social del cuerpo sostiene una correspondencia entre lo “físico” y lo “moral”, ya que ciertas maneras de mover el cuerpo, el porte, el cuidado, expresan la naturaleza de las personas.

A través de los usos y las representaciones corporales que a través de la masculinidad tradicional hegemónica son aprendidos y aprehendidos a través del traspaso de las técnicas corporales de generación en generación. Entender el cuerpo de los hombres como salvaje, en estado de pureza, oculta la estructuración social significativa que los actores hacen sobre su cuerpo; desfigura la estrategia, entendida según los parámetros de Bourdieu (1988), de posicionamiento social realizada a través de una definida y elaborada creación de una manera de estar en el mundo. Bourdieu dice “Los habitus son principios generadores de prácticas distintas y distintivas, pero también son esquemas clasificatorios, principios de clasificación (1997)[7].” La estrategia es hacer de su habitus una señal de distinción.

Tal y como afirma Connell[8], no se puede entender cómo funciona la masculinidad sin atender a su dimensión relacional, es decir, la masculinidad solo existe como oposición a la feminidad, clasificando e identificando a hombres y mujeres a los que prescriben características que son a su vez manifestadas en sus cuerpos. Es por ello necesario tener claro que, no existe un único modelo de masculinidad, sino que, además, es frecuente la coexistencia de diferentes modelos de masculinidad, o masculinidades.

Tal y como expone Martínez Guirao[9], el culto al cuerpo en la masculinidad mayoritaria, o hegemónica, se centra en la estética principalmente, y deja la salud en un segundo plano., y solo a partir de cierta edad, y cuando el cuerpo ha sufrido los efectos propios del desgaste físico del paso del tiempo y cuando las lesiones se hacen más frecuentes, el rendimiento físico disminuye y aparecen los problemas de la edad, es cuando aparece cierto temor y preocupación en los hombres que comienzan a temer por su integridad física o por su propia vida, y a asimilar que no pueden someter al cuerpo a los excesos a los que los estaba exponiendo.

Sin dudas, el deporte de masas es probablemente, la actividad con mayor impacto mediático capaz de legitimar el modelo de masculinidad tradicional hegemónica. Aspectos como la fuerza, la habilidad y la condición física, son cualidades del sistema patriarcal, privilegiando y jerarquizando las relaciones de socialización en los diferentes espacios. En la escuela aparecen espacios, como el recreo o los vestuarios, en los que se regula la corporeidad de los chicos bajo la vigilancia y el control normativo en las relaciones de proximidad; cualquier forma de masculinidad que se sitúe fuera de los límites normativos hegemónicos y heterosexuales, es colocada en lugares de subordinación y humillación.

A modo de conclusión.

En la actualidad, la preocupación por el aspecto físico y la imagen, ya no es algo ni centralizado en la mujer ni latente en el mundo del hombre. Los hombres se cuidan y no lo ocultan. La Revolución Industrial supuso un cambio en la concepción de la sociedad y del rol del hombre en la misma; y el siglo XX le abrió las puertas como sujeto activo dentro del mundo de la moda, la estética y la belleza física; un terreno anteriormente dedicado y vinculado casi con exclusividad al sexo femenino.

Este cambio está sujeto de manera directa con el auge en la década de los 90 del pasado Siglo XX por una valorización del culto al cuerpo sin precedentes. Un culto al cuerpo orientado al desarrollo de una tonificación física, en los hombres, caracterizado por la hipertrofia muscular, conseguido, en muchas ocasiones, a través de métodos opuestos al ideal de salud.

El cambio de rol social, que se ha producido sobre la figura masculina en referencia al denominado “culto al cuerpo” en los últimos tiempos, ha imbuido al hombre en el campo de la estética y la belleza física de tal forma que éste ha sido incapaz de escapar a su influencia, algo que, sin duda, el sistema patriarcal, y con ello la masculinidad tradicional hegemónica ha sabido apropiar como un ámbito de desarrollo de los contravalores de una masculinidad tradicional basada en la fuerza física, en el uso de la violencia, el poder y una sexualidad depredadora.

Desde la perspectiva de las masculinidades igualitarias, es nuestro deber caminar hacia la construcción de una sociedad, con un sistema de valores basados en la empatía, en un profundo autoconcepto. Un sistema de valores que entienda la diversidad, cualquier tipo de diversidad como un espacio para compartir y para crecer de manera compartida. Frente al modelo patriarcal de culto al cuerpo, como una esfera de poder donde reivindicar la fuerza física, desde las masculinidades igualitarias, debemos reivindicar el valor de la diversidad en los cuerpos, con el fin de poder liberarnos de los cánones de belleza que rige el sistema patriarcal.

 

Tomás Israel López Marín

              Agosto de 2023 

                     

Bibliografía.

-Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Anagrama, Barcelona.

- Bourdieu, P. (2000). La dominación masculina. Anagrama, Barcelona.

-Connell, R. W. (2003). Masculinidades. Ciudad de México; UNAM.

-Connell, R. W. (2005). Masculinities (2nd Ed.). Berkeley, CA: University of California Press.

- Kimmel, M. (2011). The gendered society (4th Ed.). New York: Oxford University Press.

- Martínez Guirao, J. E. (2014) “Construyendo los cuerpos “perfectos”. Implicaciones culturales del culto al cuerpo y la alimentación en la vigorexia”. Universitas, nº 21, pp. 77-99.

- Martínez Guirao, J. E. (2019) “Cuerpos en riesgo. Implicaciones y consecuencias de la masculinidad en las corporeidades”. En Martínez Guirao, J.E.; Téllez Infantes, A.; y Sanfélix Albelda, J. (Eds.) Deconstruyendo la masculinidad. Cultura, género e identidad. Valencia: Tirant Lo Blanch, pp. 85-109.

Material complementario.

 -ADIÓS AL TRONISTA? http://lashoras-octavio.blogspot.com/2021/05/adios-al-tronista.html?m=1



[1] Martínez Guirao, J. E. (2014) “Construyendo los cuerpos “perfectos”. Implicaciones culturales del culto al cuerpo y la alimentación en la vigorexia”. Universitas, nº 21, pp. 77-99.

[2] Kimmel, M. (2011). The gendered society (4th Ed.). New York: Oxford University Press.

[3] Connell, R. W. (2005). Masculinities (2nd Ed.). Berkeley, CA: University of California Press

[4] Martínez Guirao, J. E. (2014) “Construyendo los cuerpos “perfectos”. Implicaciones culturales del culto al cuerpo y la alimentación en la vigorexia”. Universitas, nº 21, pp. 77-99.

[5] ¿ADIÓS AL TRONISTA? http://lashoras-octavio.blogspot.com/2021/05/adios-al-tronista.html?m=1

[6] Bourdieu, P. (2000). La dominación masculina. Anagrama, Barcelona.

[7] Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Anagrama, Barcelona.

[8] Connell, R. (2003). Masculinidades. Ciudad de México; UNAM.

[9] Martínez Guirao, J. E. (2019) “Cuerpos en riesgo. Implicaciones y consecuencias de la masculinidad en las corporeidades”. En Martínez Guirao, J.E.; Téllez Infantes, A.; y Sanfélix Albelda, J. (Eds.) Deconstruyendo la masculinidad. Cultura, género e identidad. Valencia: Tirant Lo Blanch, pp. 85-109.


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